De una consulta a una venta
Cómo una conversación se convierte en un negocio y termina en una factura.
Sigue una consulta desde el primer mensaje hasta la factura. En cada paso queda registrado algo que vas a necesitar meses después.
1. Entra la consulta
Un mensaje crea la conversación y, si es la primera vez, el contacto. El contacto guarda de dónde vino: el canal, el formulario, el referido.
El reporte de ingresos por origen usa ese dato meses después.
2. Se crea el negocio
Crea el negocio desde la conversación, con Crear negocio. Hereda el contacto y guarda una foto del origen de ese momento.
Si el contacto cambia de origen después, el negocio conserva el que tenía, así que un reporte de hace tres meses sigue diciendo lo mismo hoy.
Ver El embudo.

3. Se le pone valor
Ponle al negocio su valor, en la moneda que corresponda. Wrap guarda el valor original, el convertido a la moneda base y la tasa que usó, con su fecha.
Así sumas el embudo aunque tengas negocios en cuatro monedas, y una cifra vieja no cambia porque hoy se movió el dólar.
Ver Monedas.
4. Avanza por el embudo
Mueve el negocio arrastrándolo en el tablero, o cámbiale la etapa desde su ficha. También puedes aceptar la sugerencia que el asistente propone en la conversación cuando ve una señal.
Cada movimiento queda en la actividad del negocio, con quién y cuándo.

5. Se gana o se pierde
Marca el negocio como Ganado y Wrap te ofrece marcar al contacto como Cliente si no lo es ya.
Márcalo como Perdido y Wrap te pide el motivo. Ese motivo es lo único que alimenta el reporte de motivos de pérdida, así que un puñado de motivos repetibles vale más que treinta frases distintas.
6. Se factura
Crea desde la ficha del negocio ganado una factura borrador en Flow, con los datos del cliente ya puestos. Si el contacto o la empresa están vinculados a Flow, Wrap factura a ese tercero. Si no lo están, Wrap crea el tercero con el nombre del registro y lo deja vinculado.
Si esa venta ya tiene factura, Wrap te abre la que había en lugar de crear otra. Y si falta algo te lo dice: sin contacto ni empresa, sin valor, o con Flow fuera de servicio.
Lo que queda para después
Cuando la venta termina te quedan tres registros. Consúltalos meses después para contestar "¿de dónde salió esta venta?" sin que nadie tenga que recordarlo:
- El contacto, con su historial completo y su etapa actualizada.
- El negocio, con su valor convertido y su motivo si se perdió.
- La conversación, enlazada desde el negocio.